miércoles, 11 de enero de 2012

La Desigualdad del Crecimiento


Para el discurso del 21 de mayo, el presidente Sebastián Piñera anunciaba con orgullo el 7% de crecimiento económico de Chile este último año. Cada día nos acercamos al tan ansiado desarrollo y nos emociona más saber que hoy el ingreso per cápita es de unos $5.676.000, algo parecido al de Hungría. Se lo que piensan, ¿dónde están esos 5 millones por cabeza del que nos sentimos tan orgullosos?.

La verdad es que, según datos del reportaje "En que país vivimos los chilenos?" de Ciper, sólo el 20% de la población vive en un país desarrollado. Es más, el 10% más rico alcanza un sueldo promedio de $28.380.000 por cabeza. Con eso, somos el primer país en el ranking de la OCDE de desigualdad de ingresos.

Hoy el tema que se discute es el sueldo mínimo, el gobierno propone $185.000 y la CUT pide como piso $190.000, algo que en comparación a los promedios deja mucho que desear. Las familias que hoy en día logran sobrevivir con esa burla de sueldo son las más vulnerables ante las injusticias sociales. Deben recurrir a créditos bancarios, tarjetas comerciales y endeudamientos para todo, entregando esos intereses a la gente que en Chile gana más de 20 millones de pesos al mes. Esto queda más que claro cuando sabemos que el último quintil de la población se gasta un 75% más de lo que gana. O sea, un endeudamiento eterno.

Nos sentimos tan inflados siempre por los indicadores de crecimiento que se nos olvida que en realidad este país esta muy lejos de alcanzar el desarrollo. Jamás llegaremos a tan preciada meta sin primero hacer justicia y, con políticas públicas, hacer que gente que gana una cantidad ridículamente alta de plata para el nivel de país que se supone que somos gane un poco menos y gente que, por el contrario, gana una cantidad ridículamente baja de plata gane un poco más.

El mercado es excelente generando riqueza, pero no se puede regular a sí mismo y la política no ha sabido, en ninguna de sus miradas, hacer que toda esa plata llegue de manera equitativa porque en Chile la política y el mercado son lo mismo. Los mismo actores en un juego en que deben haber contrapartes.

Piense usted ahora, ¿Estamos realmente tan cerca del desarrollo como nos dicen?.

No hay comentarios:

Publicar un comentario