lunes, 18 de julio de 2011

Cambio de Gabinete


Ayer Matias del Rio en Tolerancia Cero hablaba sobre los problemas heredados de este gobierno por parte de la concertación. La verdad tiene razón, muchos, la mayoría de hecho, de los problemas son cosas que dejaron los gobiernos anteriores, pero eso es algo que enfrentan todos los gobiernos. La concertación también heredó problemas de la dictadura y ésta de los gobiernos socialistas y radicales anteriores.

A mi parecer, este cambio de gabinete se viene con fuerza por la falta de compromiso con las propias propuestas que Sebastián Piñera hizo en su campaña. Él prometió que este sería un gobierno de excelencia, 24/7, eficaz, sin conflictos de interés y completamente diferente a los gobiernos anteriores, sería una nueva forma de gobernar. Si Piñera ganó las elecciones fue por ese discurso.

Hoy no es raro ver a muchos arrepentidos. La gente decidió dar una oportunidad a la derecha con la esperanza de que los problemas de educación, desigualdad y delincuencia por fin se solucionarían, pero eso no está pasando, de hecho, no se acerca siquiera al sentir ciudadano.

¿Es el cambio de gabinete una solución? Creo que no, creo que es una medida más bien de maquillaje, porque el problema está en la estrategia, no en el equipo (salvo uno que otro caso). Si no se apunta a mejorar la forma en que se hacen las cosas poco vale sumar o restar técnicos, porque ellos no saben hacer política, que es justamente lo que se necesita, aprender a negociarle a la concertación (que por lo demás pocas ganas tiene de hacerlo).

En fin, el problema no es la herencia, es la incapacidad de responder a las expectativas. Expectativas que en mi caso jamás tuve, pero mucha gente si. Hoy ya sólo queda exigir que las cosas sean como se prometieron y creo que a las marchas y las impopularidades les queda para rato.

Rápido, que la vida se te va…

¿Cuántos de nosotros hemos dicho alguna vez algo como no tengo tiempo? Creo que (casi) nadie se escapa del pensar que el tiempo es poco. Ese sentir que se te pasa rápido la vida. Estamos en julio, ad portas del segundo semestre, y muchos podemos mirar el ayer con esa sensación que se han pasado rápido las horas, días, semanas, meses, y tus años. Eso, es la celeridad que nos ha atrapado.

Se ha afirmado por ahí que somos esclavos del tiempo, que el tiempo es dinero, que el tiempo acá, el tiempo allá, que lo perdemos, que no lo podemos volver, etcétera, pero ¿alguno logra notar esa celeridad del día a día? Está de una manera muy implícita, algo como en el subconsciente de cada uno, y si lo llegas a apreciar, comprendes que puede tener algo positivo y negativo (como todas las cosas), pero de la manera que sea, convivimos con ella; y es la celeridad la gran compañía de ésta época.

Basta con volver en sí unos minutos y ver el cómo se te pasa el tiempo; y de ahí, cada uno sacar sus conclusiones y cuestionantes frente a tú tiempo. Viven apurados, viven contra el tiempo, viven creyendo que rápido es igual a eficiencia -y cosas similares-, y ese viven, es vivimos.

¿Es la celeridad la que hoy en día se lleva la vida de nosotros, esa Parca del siglo veintiuno? No haga todo apurado, no es necesario competir con el tiempo y tratar de ganar esa carrera; sentarse a observar el cómo viven esto los demás, te hace ver el cómo lo vives en conjunto. Todos vivimos apurados y contra el tiempo, es ese algo que está presente, pero silencioso. Pero, no porque todos así vivimos, debe así seguir.

Y tú, ¿cómo vives la celeridad hoy en día? Todos tenemos una respuesta…

miércoles, 13 de julio de 2011

El fútbol y la vida.

Primero convengamos que el fútbol existe desde el siglo XIX, quiero decir que el fútbol y el fanatismo y las hinchadas no se crearon ahora con la Copa América, como siento que piensan algunas personas. En esta Parábola me gustaría hablar de las implicancias del fútbol hoy, con Chile teniendo su mejor fútbol quizas desde los años 60, donde las expectativas de la gente son altísimos.

Escribo esto mientra veo el partido Brasil - Ecuador, esperando finalmente el rival de Chile. Soy un futbolero desde chico siempre me criaron queriendo o quizás amando un equipo de fútbol.



Todo esto toma sentido tomando en cuenta el momento político-social que se está viviendo en Chile, revolución por la educación, y el miedo de una parte de los movilizados de que la ya nombrada Copa haga un daño en la credibilidad de este movimiento.

Como dije al principio en Chile en su historia moderna siempre ha existido el fútbol, nunca he visto -pero me puedo equivocar- que un Presidente gane credibilidad por que  un equipo hizo una buena presentación. Osea quedamos segundos en la tabla de clasificación antes de las elecciones y no veo q haya ganado la gobernante de ese momento.

Siento que es una exageración, quizás una exageración que no tiene nada de arbitraria, viendo el manejo que tiene la prensa -el cuarto poder como suelen llamarlo- a todo el tema. Dicen que no somos un país futbolizado como Argentina, o Brasil, o Inglaterra; yo creo que sí, somos estamos ta futbolizados como cualquier país campeón del mundo. Me cuesta creer que una copa, con todo lo que implicaría salir campeones de américa, logre hacerle algún daño de algún tipo a las movilizaciones. Si el fútbol te gusta, te va a gustar, antes de la revolución, en medio de la revolución, y después de la revolución. Y una persona futbolizada, puede ser culta también  puede tener conciencia social, son sentimientos totalmente inclusivos.

Muchos de las criticas que he visto llegar a la copa son de gente que -claramente- no le gusta el fútbol. Leí un poema un vez que hablaba sobre como el fútbol se parecía a la vida misma, y como la gente que no le gusta no la sabrá vivir jamás. Con esto quiero decir que la gente que se preocupa de criticar un evento que estaba, organizados años atrás, por miedo a que afecte a la opinión pública, es que no sabe de fútbol, no conoce a un futbolero, y nunca sabrá sobre la vida misma.

La sensación que me dejan estos críticos, son que se sienten superiores, e incluso intelectuales de la causa, al no ceder a la masa, a la "religión" estupidizante que es el fútbol. Yo les digo que eres intelectual por las cosas que lees, ves, escuchas, y sobre todo opinas; en ningún caso por las cosas que no te gustan.

Me gustaría seguir opinando sobre el "Deporte Rey" pero me daré la libertad -nuevamente- cuando sea pertinente. Terminó el partido Brasil: 4, Ecuador:2. Nos toca con Venezuela. Vamos Chile.

miércoles, 6 de julio de 2011

Gane: ¿la victoria del gobierno?


¿Cuánto tiempo lleva la movilización estudiantil; un par de semanas, un par de meses, el semestre? ¿Desde hace cuánto tiempo que la educación ha sido un problema social para un gobierno; un año, desde el gobierno anterior, desde la vuelta a la democracia, de la dictadura, de la colonización española? Para el tiempo que sea, esta semana se dio a conocer la propuesta resolutiva que ha entregado el gobierno de Sebastián Piñera para la problemática del 2011 de la educación, y está concentrada en una idea: Gane.

En la cadena nacional del martes 05, nuestro presidente entregó varios anuncios, o sea, en realidad es un gran anuncio que se desglosa en cuatro puntos. El gran acuerdo nacional por la educación (Gane) contempla lo siguiente: la creación de un fondo de U$D 4.000 millones (Fe); mejorar el acceso y la calidad del financiamiento; mejorar la admisión, acreditación, información y llegar a fiscalizar al sistema universitario; definir una nueva institucionalidad al sistema universitario. Eso es a grandes rasgos lo que puso en la mesa. Fuera del gran acuerdo, mencionó por ahí crear treinta liceos de excelencia más y uno virtual, que nos manifestemos de forma pacífica y sigamos El paro de Lavín (ese en que te movilizas, pero en tu tiempo libre sin perder clases), duplicar la subvención escolar privilegiando la vulnerabilidad, e insiste en que la mayoría de los estudiantes quiere estudiar y se mueve una minoría.

Si bien puede sonar atractivo lo planteado por el gobierno, es inevitable no cuestionar de inmediato cada una. Primero, sobre la creación del fondo y los cuatro mil millones, ¿cómo será su funcionamiento anualmente?, es decir, el cómo se financiará ese fondo es lo que aún no queda del todo claro. Segundo, se propone más becas para técnico-profesional y ayuda para los más vulnerables, el CAE bajaría su interés al 4% (aproximado en un año normal) y un posible cambio del crédito a un nuevo sistema más justo y eficaz, y por último se pretende rediseñar el fondo solidario; a mi parecer, no es mayor avance que el CAE baje a tal porcentaje, y es sólo un posible el cambiar tal crédito. Esperemos que eso se concrete luego con un proyecto que realmente sea una ayuda para el estudiante, y no una forma más que promueva el endeudamiento.

En tercer punto, a la PSU se le sumará un tipo de ranking por notas, habrá mayor rigurosidad en el sistema de acreditación, se buscará tener toda la información disponible a los postulantes para que sepan en dónde van a estudiar, y crear una nueva institución por medio de la subsecretaría y superintendencia de educación superior. Ahora, ¿avanza en la igualdad de acceso el sumar un ranking de notas que incluya quizá qué factores, o será otro determinador socioeconómico en la educación que terminará segregando más? En lo que respecta a la información, Mineduc ya había entregado una plataforma (SIES) para que los aspirantes a ser universitarios tengan todo en uno, así que no veo mayor utilidad en ese anuncio, aunque pretende mayor transparencia habrá que esperar para ver su efectividad. La acreditación y creación de una superintendencia de la educación es algo que se debe pulir para que sea una entidad realmente fiscalizadora. Hasta acá, son sólo ideas, no se ve nada concreto.

El último punto que toma Gane (que a mi juicio, es la que más cerca está del petitorio estudiantil) refiere exclusivamente a determinar la institucionalidad. Lo que acá se pretende, es diferenciar las universidades estatales tradicionales, tradicionales no estatales y las privadas no tradicionales. Se infiere que las que lleven el seudónimo de tradicionales son instituciones sin fines de lucro, y es a las privadas donde quieren desglosar en instituciones con y sin fines de lucro. Por un lado está la respuesta al lucro; si una universidad quiere lucrar, deberán pagar impuestos que se destinarán exclusivamente para la educación. Eso habrá que verlo, y que tales estudios estén en el segundo semestre y no cuando finalice éste gobierno.

Entonces ¿estas respuestas del gobierno son las propuestas que los estudiantes movilizados quieren? La verdad, no. Si bien se plantean cosas bien encaminadas, son eso, caminos. Si se quiere un gran acuerdo nacional por la educación, que así sea, donde todos los factores estén contribuyendo a la mejora y reformas necesarias para la educación. Los estudiantes seguirán movilizados hasta que estas propuestas se analicen total y completamente.

Respuestas claras: no existirá educación gratuita. No se estatizará la educación, el gobierno considera que es un grave error y ahí salen con un discurso enorme. Respuestas ausentes: TNE y su utilización los 365 días; desmunicipalización; intervención en centros de formación técnica y otros centros educacionales de carácter social por parte del Estado. Respuestas a medias: varias.

Son buenas bases la que se ponen en carpeta, pero se deben evaluar en detalle, corregir algunas y agregar otras varias; llegar a plazos concretos y entre todos concretar el gran cambio que necesita la educación.

Y tú, ¿cómo ves lo que se viene?

Polillas

Somos polillas. No es que crea que de pronto el ser humano pueda homologarse a los insectos, ni tampoco lo descarto del todo. “Las polillas son insectos con una capacidad casi nula de memoria” dijo mi padre, explicando por qué una vez que se queman al tocar la luz vuelven a hacerlo una y otra vez. ¿No hacemos acaso lo mismo nosotros?, volvemos a quemarnos una y otra vez buscando la luz.


Sin embargo no se debe a nuestra falta de memoria, más bien se debe a nuestra capacidad de creer, creer que alguna vez no nos va a quemar y que alcanzaremos la dicha en ese instante.

Es así como he llegado a pensar que el creer es la vida y la muerte del ser humano, porque si no creyéramos no podríamos vislumbrar un futuro, y sin embargo creer nos mata, porque siempre esa luz nos va a estar esperando para quemarnos con su ilusorio calor fraternal.

La vida es como una suerte de condena al masoquismo, porque necesitamos del creer para ser felices, de esa cuota de dolor para seguir respirando. De hecho, de la necesidad de creer se agarró el germen de la religión para ser tan importante en la cotidianidad del ser humano, y sin quererlo todos los religiosos se están quemando en este mismo instante, al creer, en las llamas del infierno que tanto evitan, creyendo tocar el paraíso.

Somos polillas, lo asevero con la certeza que tengo que el ser humano gracias a su incompletud y finitud, cree, desea y puede soñar, porque es una falta imborrable. Gracias a esa falta estamos condenados a seguir creyendo que algún día no estará. Gracias a esa falta ese pedazo de carne modelado con huesos se transformó en algo “más elevado”, en un ser proyectado al futuro. De eso se trata, el precio de ser humanos es sufrir para vivir, quemarnos para tocar la luz.

sábado, 2 de julio de 2011

Manifestación ≠ Violencia

Junio se acabó y dejó una clara marca; fue el mes de las manifestaciones sociales en Chile. Si bien el descontento por la educación es lo que más mueve a las movilizaciones en estos momentos, no es sólo ese factor por el cuál la ciudadanía responde, sino que es una convergencia de varios sectores. El mes pasado también nos deja una pregunta: ¿hasta cuándo se sigue concibiendo una manifestación como algo violentista y negativo?

Primero, como paréntesis, contextualicemos un término. Aun no comprendo la connotación que se le entrega a la palabra manifestación; yo la entenderé por una respuesta colectiva de la ciudadanía frente a tópicos que develan cierto malestar, y tal colectividad expresará sus inquietudes y propuestas de la manera que ellos consideren más efectivas. En esto último, creo que es donde los medios de información le atañen el lazo con la violencia y todo ese ámbito negativo que refleja una persona al reaccionar frente a la palabra protesta. Ahora bien, veamos el aspecto que se omite: el positivo.

Internet, en concreto Facebook, ha sido la herramienta más útil para la masificación de un descontento social; a través de ese medio se han entablado diversas propuestas de manifestaciones, desde paros y marchas nacionales, hasta flash mobs con mensajes claros. De la manera que sea, todos estos tipos de manifestaciones ya no son lo que más muestra la televisión (violentistas tirando piedras, palos y molotovs a las FFEE), sino que cada día se enmarcan más en una concepción pacífica. Ahora una manifestación es algo más allá de mostrar el descontento; se busca por un lado crear conciencia social, y por otro, se busca informar a la ciudadanía que le sigue creyendo todo a la televisión mientras que en gran porcentaje ésta sólo desinforma.

Veamos un par de ejemplos con la educación: son 1800 horas las que se están corriendo por la educación; son 1800 kilómetros los que se pedalean por la educación; ha habido varios suicidios (simbólicos) masivos por la educación; hace unos días se presenció Thriller por la educación y en los días siguientes será un Gaga-so con la adaptación de la canción Judas de Lady Gaga; en las marchas se han visto variadas propuestas artísticas y de carácter cultural con las posturas. Se puede seguir con la lista y a lo que se llega es lo mismo; una manifestación no es negativa en su esencia, y su función principal está siendo llegar a la ciudadanía causando extrañeza, y como el chileno se atrae de los conglomerados y se acerca y forma opiniones, la mejor manera de informar está en éste impacto social que se consigue con intervenciones urbanas.

Entonces, el por qué se sigue comprendiendo una manifestación como algo negativo, es en gran parte por los medios que omiten una buena parte de la información, y otro punto, es porque Chile tiene un pasado en conflicto con las manifestaciones violentas, y tal conflicto se ha traspasado en generaciones como hechos, siendo que son sólo valoraciones. Ahora, el cambiar las concepciones está en nosotros, en estas generaciones que se manifiestan y se les otorga el carácter de ser la fuerza de cambio. La vía está bien edificada, se debe seguir consolidando y siendo más efectiva, se debe pretender a la entrega de información concreta –tanto las problemáticas como propuestas de mejoría– y ser consecuente con lo que se propone al rechazar los actos violentistas.

Siempre existirá un grupo menor que se manifieste violentamente, pero es la mayoría la que debe estar en constante búsqueda de disminuir tales actos y así unificar un mensaje; que se hable de lo que se propone y no de cuántos detenidos tuvo una marcha.

Estamos en el camino de una sociedad desarrollada –en plenitud–, manifestémonos en los cambios que necesita la sociedad, informémonos y difundámosla. No se debe pretender a ser todos revolucionarios, sino que todos tengamos conciencia social y tener clara la noción de que un país en constante cambio para el desarrollo, debe también proceder de la misma manera en las constituciones.