El jueves en El mostrador, leí la columna del señor Gonzalo Arenas, diputado de la UDI popularsh. Básicamente en ella dice que la "jauría progre" está educada para trollear a quien vaya en contra de lo "políticamente correcto". O sea, además de insultar y denigrar a un sector de la ciudadanía llamándolos perros amaestrados y auto-declararse pobre victima de los energúmenos subnormales del Twitter, también, de pasadita y sin querer queriendo, le pega su cachamal a los legionarios del progresismo. Sí, esos inocentes, ingenuos e ilusos de los tiempos modernos.
Llega a ser molesta la actitud de algunos conservadores que creen que, porque su política estuvo de moda en el pasado, hoy pueden mirar por encima del hombro a las políticas que ganan popularidad en la sociedad contemporánea. Los momios (ya que estamos hablando de trollear) no paran de repetir que la visión progresista es una moda, que está en pañales, que es para jóvenes revolucionarios soñadores y que no sirve para gobernar en serio (y la gente a veces se lo cree sin pedir mucho más argumento).
El progresismo —concepto con el que la concerta se ha llenado la boca para agarrar un segundo aire y que ha terminado ensuciando— no es lo políticamente correcto porque llega con ideas shuper locas a las que todos nos identificamos para ser bacanes, no! Si el progresismo hoy representa a la mayoría es por las ideas de libertad moral individual y de control estatal económico en las que cree. No es dificil darse cuenta de que como sociedad queremos tomar ese camino. De a poco nos estamos dando cuenta de que tenemos que cuidar la naturaleza, entregar garantías a los que no las tienen por sí mismos y tratar como iguales a los extranjeros, homosexuales, mapuche o vitacurinos, por nombrar algunos puntos de su doctrina. Los que no cachan es porque no están conectados con el presente y a veces pienso que deben tener serios problemas para razonar y procesar información. Es cosa de mirar por la ventana.
El progresismo está ganando terreno muy rápido y Arenas lo sabe. Si está usando el término "políticamente correcto" para referirse a la opinión pública, y está diciendo que el progresismo es lo "políticamente correcto", entonces el progresismo es lo que la mayoría quiere o siente que está bien, punto. Es cosa de sumar uno más uno. Al fin y al cabo igual está validando al progresismo como una fuerza mayoritaria.
No es un crimen pensar diferente. Arenas puede pensar lo que quiera (o lo que le alcance -equis de-), y también ponerse al mismo nivel de la jauría que lo ataca con insultos solapados que hacen parecer que tiene algo más que aire en la cabeza. Pero si lo hace, sólo demuestra que su doctrina no soporta argumentos de peso y que sólo le interesa defenderla por orgullo más que por convicción. Ahí se nota que no le interesa el bienestar de Chile y que sólo está en política para imponer un punto de vista que - admitámoslo - está pasado de moda.
En verdad que es urgente sacar el binominal y que la política del miti-miti se termine, así no más podremos eliminar ese lastre conservador que no nos deja crecer como una sociedad progresista real.

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