Harta polémica provocó la nueva ley de tolerancia cero a los que manejen después de haber consumido la más mínima gota de alcohol, tanto así que hasta los mismos políticos se sorprendieron de lo que decía después de que la ley ya estaba lista y aprobada. Pero eso es algo que tocaré más tarde.Todos sabemos las consecuencias que trae mezclar copete y conducción. Nuestros padres, familiares, conocidos y de ahí hasta el gobierno, se han encargado de ser majaderos a la hora de inculcarnos que lo más probable es que nos matemos o quedemos con secuelas gravísimas junto con los que nos acompañan o se toparon con nosotros en el camino. Demás está recordar el caso del Kevin Silva y estamos de acuerdo en que nadie quiere que eso siga pasando.
El punto es que esta nueva ley parece tener el rumbo un tanto equivocado y ya le han salido los primeros críticos al camino diciendo que probablemente la norma no cambie ni un poquito la tasa de accidentes de tránsito que tengan al "trshago" como protagonista.
Si queremos que la cosa funcione, además de intentar desincentivar el consumo cuando se va a manejar, tenemos que ponernos tontos graves con los que en verdad toman demasiado. Muchos pueden decir que en una fiesta se han tomado una cerveza, comido, bailado y esperado lo suficiente y se han ido manejando sin problemas. No manejo la estadística, pero no creo que sea necesaria para imaginar que los accidentes más graves, o siquiera la mayoría de los accidentes, provengan de esas personas.
Si queremos ser una sociedad más desarrollada no tenemos que prohibirlo todo como un padre sobreprotector haría con su hijo, al contrario, debemos educar mejor a la población y enseñar a consumir alcohol con responsabilidad. Un copete moderado en una salida es bueno, no daña la salud, se pasa un buen momento y se puede ir cómodamente en un auto de vuelta a casa sin ninguna tragedia que tenga que ver con la ebriedad. Ahora, si somos tontos y no entendemos que tomar en exceso y quedar completamente borrados no es excusa para subirse al auto igual, bueno, a esos tontos tenemos que castigar, no con plata ni con la retención de la licencia, sino con cárcel y ojalá hartos años (todo el día por si acaso, esa basura de reclusión nocturna no sirve).
Los que aprobaron la ley, una vez que ya estaba lista y funcionando, encontraron -y por favor note la estupidez/negligencia que sobrepasa los límites de lo imaginado- que tenían ciertos reparos con algunos puntos de la misma, o sea, después de tantos meses discutiéndola en el congreso, parece que ni la leyeron. Yo no voy a hacer ningún juicio sobre esto, creo que en este punto de las cosas cualquier opinión está demás.
Ah! y otra cosa. Los carabineros ahora tienen la facultad de "interpretar" si usted está o no arriba de la pelota. Ya es cuestionable como aplican algunas normas escritas en piedra como para, más encima, darles el poder de tomar una decisión que, además, además!, en cierto vuelco del destino, les podría dejar unas luquitas extra.
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