viernes, 25 de noviembre de 2011

Balas para el Caupolicán: Bullet for my Valentine en Chile


Entre cuatro y cinco años que algunos veníamos esperando que Bullet for my Valentine se dieran una vuelta por escenarios sudamericanos; cuatro-cinco años esperando cabecear, moshear, saltar, y gritar al ritmo de los galeses. Todo eso, por fin, se dio el 24 de noviembre en un Teatro Caupolicán sin plateas y con una cancha que pedía más gente.


Los encargados de prender los mosh pits fueron The void, pero llegué cuando ellos ya habían tocado, así que no tengo comentario alguno con eso. La entrada decía a las 21 horas, y puntualmente las luces se apagaban para que los tipos se subieran al escenario. Gritos típicos de la histeria colectiva y la caja de la batería acciona una bomba de tiempo, suena your betrayal y era hora de preparar los gritos. Sin tiempo para gracias y parafernalia, se viene el primer gran mosh de la noche con pleasure and pain. Saludos y presentaciones hacen la primera pausa para anunciar scream aim fire, al mismo tiempo que se anuncia en el Caupolicán que los circle pits no pararían.


Pausa, y se vienen los primeros temas de The poison: all these things i hate (revolve around me),si hubiese sonado en los ’90, sería motivo de sacar encendedores y fósforos, pero en el 2011 se sacan celulares y cámaras; luego 4 words (pa’ ir al choque) trae de vuelta los mosh, gritos y cabeceadas. Hasta ahí, una que otra pifia en el sonido (no de ellos, sino el audio en el teatro), pero nada tan terrible. Otra pausa y se viene Alone, y otros buenos circle pits para bailar. Y si all these things hubiese sacado encendedores, cuando sonó say goodnight parecía que en cualquier momento el Caupolicán le haría la competencia a una jornada cebolladel festival de Viña. Take it out on me se encargó de traer los mosh de vuelta.

Eye of the storm fue como una molotov lanzada al público, y el guanaco de Bullet for my Valentine fue el Solo que se pegó Padge, pero en vez de tirar agua, fue como si echaran bencina al público; begging for mercy fue dedicada a prender al público en lo que quedaba de concierto. Un ole-olépedía de vuelta a la banda a modo de encoreque nadie esperaba a esa hora, el resultado, waking the demon prendiendo el circlepit más grande de la noche; el solo de guitarra fue una explosión en los mosh. Una inminente despedida y dedicación daban inicio a tears don’t fall que daría fin al show en Santiago; emotiva canción que mezcla los encendedores con una botella llena de bencina y un paño como tapa, y que hace combustión cuando el solo y los breaks aparecen.


Unos chaos por acá, botellas para allá, uñetas al aire y baquetas como proyectiles sería lo último de la banda en el escenario. El Caupolicán nunca se llenó y, lo que creo, es por las entradas un poco caras, pero eso es tema de Bts! (producciones). Fueron doce temas, una hora de concierto, ¡terrible poco pa’ lo caro de las entradas! Y, además, nos cagaron con hand of blood. ¿Conclusiones? Gusto a poco, esperando un pronto regreso –un año, y no cuatro-cinco–  con un show mínimo de una hora y media-dos horas, y con (casi) todo el público que tienen en estas tierras. De todas maneras, fue el tremendoconcierto.

viernes, 18 de noviembre de 2011

Chilenos Ignorantes

Este martes en el senado se realizó una votación por el proyecto de inscripción automática y voto voluntario. Uno de los articulos que se votó fue el que hacia mención a la obligatoriedad de la educación cívica en los colegios. Para sorpresa de todos, el proyecto fue rechazado por una votación en bloque de la derecha. Excluyendo, por cierto, al senador RN Antonio Horvath, quien votó a favor.



Cada uno entenderá la política y la educación civica como le plazca, pero debemos partir siempre desde una base de conocimiento y eso en la sociedad chilena no existe. Por eso, por lo bajo, es curiosa la negación de los senadores de derecha sobre este artículo. Sobre todo sabiendo que estamos ad portas de que tantos jóvenes, ignorantes políticamente, tengan el derecho a votar.

Es hacer una analisis sencillo en cada proceso electoral. Siempre, en todas la votaciones, hay un mayor porcentaje de jóvenes del "barrio alto" que sí votan, en comparación a los de las comunas menos pudientes. Es fácil darse cuenta de que una mejor educación va de la mano con un espíritu cívico más desarrollado.

Cuando la segregación de información/contenido es tan marcada como la que hay ahora en Chile se producen estas faltas de participación. La gente en Chile no cree en el sistema electoral porque no lo entiende; no conocen sus derechos, mucho menos la importancia de cumplir sus deberes. Esto se convierte en un repelente de parte de la política hacia la ciudadanía, porque le tememos a lo que no conocemos.

Si se nos educara mejor, cívicamente hablando, automáticamente disminuiría la corrupción, porque sabríamos como defendernos de aquellos que quieren usar la ignorancia de los votantes para hacer y deshacer a destajo. Entenderíamos que en una democracia como la chilena está bien salir a la calle a exigir siendo intransigentes y esperar que los políticos nos representen sin chistar. Los pusimos ahí para hacer valer nuestras decisiones, y no para intentar imponer sus puntos de vista como pasa hoy.

Qué me importa cómo Sebastíán Piñera o Felipe Bulnes crean que debe ser la educación en Chile. ¡Nada! Sólo importa que hay una propuesta que es apoyada por el ochenta y tantos por ciento de la ciudadanía. Suficiente para que se lleve a cabo sin que se le haga contrapeso. Mucho menos por poco más de 20 pelagatos designados en La Moneda.

Con una verdadera educación cívica la gente sabría que tiene poder; que puede tomar decisiones y que el país puede tomar el rumbo que ellos decidan. Sin duda creceríamos social e individualmente.

Es repudiable la postura de estos 10 senadores. Sobre todo porque negarse a vivir en una sociedad más culta es verdaderamente irracional.

elmostrador.cl: http://bit.ly/t7E6Yp

jueves, 17 de noviembre de 2011

Que no te bote la ola: Parkway Drive en Chile


Alguna vez Santiago tuvo la playa de Lavín, y sería la única vez que tendríamos algo como el litoral; eso hasta el 16 de noviembre, día que aterrizaron en Chile los australianos de Parkway Drive para hacer su propia playa con juegos de azar y mujerzuelas, con botes, cocodrilos, flotadores, pelotas, y hartas olas de gente para que surfearan sin parar. Y el 334, ayudó a crear un verano sin sol.


Un silencioso samsara fue remeciendo las aguas; unrest se encargó de subir la marea y decretar alerta amarilla en la playa 334. Cinco minutos y la oleada de gente recibía los primeros piqueros. boneyards no calmaba las aguas navegadas por flotadores, un bote y un cocodrilo. Se anuncia smoke ‘em if ya got ‘em, pero suena idols and anchors; se cambian de turno para preparar la gran ola que surfearía smoke ‘em. The siren’s song subía a alerta roja y los piqueros, bombazos, y gente flotando en la marea de gente no paraba.
 

Después de tanto piscinazo era hora de bailar, y el primer baile acuático fue por parte de sleepwalker, el segundo no sería un baile, sino un torbellino submarino hecho por karma. La alerta roja no se bajaba por nada, y dead man’s chest, deliver me,y gimme a D  se encargaron de mantener esa alerta roja, que poco le importaba a los bañistas que seguían dándoselas de clavadistas. La tranquilidad de las aguas llegó con home is for the heartless, pero es esa calma de metalcore, que al final mantuvo la marea alta igual.

Cuando Winston dice this is the last song, please have fun,y se escucha un noooo como respuesta; el vocalista invoca un sismo grado 6 al decir que la última canción es romance is dead. La marea subió y la gran ola de quince metros reventó en el escenario cuando se grita un tremendo so cry me a fucking river, bitch! Se van, las olas revientan con botellas de náufragos pidiendo otra canción más, y los australianos llegan con un maremoto: carrion. Las olas suben a treinta metros y los australianos las surfearon como si fueran olas de La Serena; el bote desapareció y el cocodrilo estaba listo para ser botas o billeteras, y la gente, igual como si hubiesen estado una hora metidos en el mar.


Creo que faltó otra banda; un 2x1 con bandas de afuera, o un par de bandas nacionales. El 334 no tiene el mejor sonido, pero filo, los australianos sonaron bien, y el pito en el oído todavía me acompaña como recuerdo. La ida a la playa terminó y me dejó en Santiago Centro en traje de baño y una polera empapada con la marea de Parkway Drive; y esa gran sensación de importarme nada que estuviera Pearl Jam, que tuviera una prueba, que resfriarse, que esto, y lo otro, nada importa después de ver a una banda que llevas sus buenos años esperando.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

El Mejor de Todos

¡Que rico! Según la Organización de las Naciones Unidas (ONU) somos el país con mejor calidad de vida de Latinoamérica. Sin duda un título para vanagloriarse. De veinte países unidos en un mismo pedazo de tierra nuestra capital es la mejor. ¿Y qué sacamos de todo esto? Que claramente debemos ordenar nuestras prioridades.



Es bueno saber que en Chile tenemos la mejor calidad de vida de América Latina. Es bueno porque es un indicio internacional que mide un avance. Estamos mejor que antes y eso es bueno. Es para alegrarse. Es bueno saber también que pasamos la barrera de los 15 mil dolares per capita. Nos ayuda a entender que nuestra macro-economía está pasando por un buen momento y que Chile se vuelve más sólido y más seguro para invertir.

Lo que no es bueno, es que le demos tanta rimbombancia a estos datos. Que nos embobemos con sus luces y serpentinas. Porque al final son datos que ciertamente "no son datos".

Muy pocas personas en Chile pueden jactarse de ganar 15 mil dolares o más. Si sacan la cuenta son como 7 millones de pesos por persona. Cosa que comparado con nuestra realidad es irrisorio. Mucho más lo es pensar que es la mayoría la que vive como en Vitacura o Las Condes. Que son las comunas donde si se puede decir que el nivel de vida es de "buena calidad".

Somos los aventajados del curso, es verdad, pero ahora somos un país OCDE, y en esa carrera vamos de últimos... y bien atrás. Estamos al debe en educación, salud, seguridad pública, transporte y en muchas otras cosas. Si queremos compararnos debe ser con esos otros treinta países, no más con América Latina.

Es fácil para cualquier gobierno llenarse la boca con datos que engloban una realidad que no les toca a todos. Sobre todo porque las promesas que nos hacen deben verse ampliamente sobrepasadas ante la opinión pública y la ciudadanía, es una cosa de marketing.

Hace poco se supo que la delincuencia subió y el actual presidente en su candidatura nos prometió que se acabaría. De eso no te hablan en la rendición de cuenta. Sólo te dicen que subieron un punto porcentual en las encuestas. Claramente ese 1%, está dentro del margen de error.

Renovación Nacional


Harto se ha comentado la polémica entrevista a la rectora de la universidad Gabriela Mistral. Sus dichos homofobicos y completamente retogradas han sido fuertemente criticados por la opinion publica. Es detestable como gente con pensamientos acordes al medio evo siguen manejando instituciones que deberían ser puertas al futuro.

Alicia Romo se da la potestad de aceptar a dedo a los alumnos que pueden ingresar a su universidad. Poco le interesa el puntaje obtenido en la PSU. Es ella quien juzga en una entrevista completamente parcial la inteligencia de cada postulante.

Déjenme aclarar que por más privada que sea la institución la leyes son claras. Una empresa de servicios no puede discriminar a sus clientes.

La señora Romo no sólo demostró en el programa Estado Nacional de TVN su ignorancia al confundir el lucro con el salario al señalar que a nadie le gustaría trabajar gratis. Sino que también cuando discrimina a los estudiantes homosexuales, se niega a aceptar la realidad sexual de la sociedad chilena y el claro lesbianismo de la premio nobel que le da el nombre a su institución.

Por otro lado, cuando se le pregunta por la polémica que se provocó cuando se supo que en la UGM no se permitia a los alumnos formar centros de alumnos ella dice que la democracia es un sistema político que está agotado. Suponemos entonces cuál es el sistema que le gusta a la señora.

Si hay algo que me molesta en especial de la conclusión de esta entrevista es que gente con la mentalidad de Alicia Romo abunda en los poderes fácticos de nuestro país. Y no quiero con esto encasillar sólo a la derecha chilena. La izquierda en este país está estancada es una democracia que ya no se vive en Chile, que es la de los 90. 

Gente como Romo es desechable y prescindible. Es la clase de personas que no deberían tener poder, porque se vuelven peligrosos. Lamentablemente lo tienen y se nutren de las desigualdades sociales en las que nos vemos sumergidos día a día.