Que rabia no?, se supone que evolucionar como sociedad no es buscar un sistema sin errores ni vacíos, sino buscar un sistema justo y equitativo, pero en esa equidad y funcionalidad de todas maneras nos olvidamos de un pequeño gran detalle; No somos máquinas [xD... risas del público], somos personas. No nos basamos en un algoritmo para llevar a cabo nuestras funciones diarias y cotidianas, y por lo mismo creamos instancias personalizadas y enfocadas en casos puntuales en los que se decide, de acuerdo a las primicias únicas de la situación, la mejor manera de llegar a una solución.
Me molesta ver en las noticias el caso de Matilde, la niña que estaba al cuidado de los guardadores que pasó los últimos seis meses de su vida con ellos. Comprendo que existe un procedimiento, y que los guardadores sabían de antemano que en algún minuto la niña debía ir con otra familia, pero nadie me puede negar que en este caso en especial seis meses son demasiado tiempo como para pretender que el desapego no va a dañar a nadie y va a pasar casi piola.
No sé bien como funcionara la adaptabilidad de los niños ni cuanto daño se provocara en este caso, no soy sicólogo infantil ni mucho menos, pero decir que la integración de la niña a una nueva familia después de pasar tanto tiempo con dos desconocidos que ella asumió como padres es algo bueno para ella, me parece aberrante y tristemente falto de sentido.
Ni siquiera son capaces de analizar la situación, lo único que importa es que se cumpla el procedimiento establecido, los pasos legales, la maldita linealidad que estipuló quien sabe quien y quien sabe cuando. ES UNA FAMILIA POR EL AMOR DE DIOS, una familia que se ama, que se cuida, que se entiende como tal en sus propios códigos. No jugamos a ser dioses cuando creamos el sistema de adopción y empezamos a cambiar a los padres de nuestros hijos indeseados, lo hacemos cuando pretendemos que una familia es, solo si existe un contrato en el que así se establezca.
Si como sistema de personas nos caracterizamos con algo, eso es sin duda la burocracia, la manera en que la gente que si ocupa la cabeza convierte al resto de las ovejitas en maquinas contestadoras con una lista interminable de requisitos mínimos para realizar una acción en que en muchas de las ocasiones, ayer, ya era tarde.
Pobre niña, pobre familia, pobre sociedad en la que vivimos, en que por buscar la automatización nos olvidamos que somos gente y nos vendamos los ojos a las necesidades individuales de cada ser humano.
No podemos seguir siendo tan estúpidos. Este país crea gente estúpida, que con el tiempo se vuelven padres estúpidos, con hijos que solo pueden heredar una cosa... estupidez. Y no existe aún, un peor camino al auto-exterminio de la civilización que el sino que como sistema traemos arraigado en nuestra cultura.
¿Quieren ser primates de nuevo y matarse por un trozo de comida?. Adelante, no me quejo, pero lejos, bien lejos, donde no molesten a nadie más que a ustedes mismos.
Idiotas.
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