miércoles, 17 de septiembre de 2008

Dios sabe que así será

HidroaysenEste es un fragmento de "Danos Hoy el Agua de Cada Día", Carta Pastoral de Luis Infanti de la Mora, Obispo VICARIO Apostólico de Aysén, que, para ser sincero, me sorprendió mucho que viniera de un miembro de la Iglesia Católica. Yo no creo en Dios, mucho menos en la religión, pero debo reconocer las verdades que este obispo plantea en su texto sobre las centrales hidroeléctricas que se planea emplazar en el sur.

"Ya en 1968 Mac Luhan definía la humanidad como una "ALDEA GLOBAL".

2.1. En estos últimos 50 años la CIENCIA, la TECNOLOGÍA, las COMUNICACIONES (y los Medios de Comunicación) han tenido una evolución y una masificación (para bien o para mal) tan impresionantes, rápidas e incisivas como nunca en la historia de la humanidad, colocándonos en un escenario totalmente nuevo.

2.2. Las crecientes exigencias del mercado han ido creando inmensos CONSORCIOS PRIVADOS (sin rostro visible) que actúan a nivel planetario, impulsados por el lucro, sin control alguno, imponiendo su PODER. Facilitadores del actuar de estos consorcios son esencialmente el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional, la Organización Mundial del Comercio, que ven los problemas y los recursos mundiales desde los intereses de los países ricos o "desarrollados".

2.3. Los impulsores de esta "aldea global" quisieran crear una "sociedad del bienestar", en que las personas sean atrapadas por una cultura del placer, del tener, de la satisfacción (el comprar, el consumir, la droga, el sexo, la velocidad,…), creando una enorme disparidad entre las expectativas y la satisfacción de las personas y de los pueblos, sobre todo entre los jóvenes. Se crean así nuevas esclavitudes y nuevos esclavos. Al no alcanzar este "bienestar" para todos los pueblos y para todo el pueblo, y para aplacar posibles estallidos sociales, estos organismos mundiales parecieran impulsar políticas que lleven al dramático e inhumano principio de "si no podemos eliminar la pobreza, eliminemos a los pobres".

Si bien la globalización es portadora de poderosos beneficios en la conciencia y la solidaridad humanas, tiene también el rostro de un fantasma maligno que nos conduce hacia una crisis global.

Cabe entonces preguntarnos: ¿Hacia dónde vamos?

Este mal llamado "progreso", ¿tiene una dirección o es fruto del azar?, ¿el ser humano puede re – orientar este "progreso" o no tiene otro remedio que ser aplastado o sometido por él?

Veremos más adelante, desde la ética y la fe, una respuesta estas interrogantes, para impulsar otro rumbo posible a esta nueva época, a nuestra historia."

Si te interesa el tema de las represas en Aysén puedes seguir leyendo haciendo click aquí y encontraras el texto completo, si solo quieres saber sobre este tema en especial, lee la parte de globalizacion y de poderes economico, politico y juridico.

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